MORGENLIED


Esa persistencia del hombre en la piedra.
José Watanabe



Transcurren las horas como pentagramas truncos
y finalmente ha caído la noche como una pirita
roca falsa
manso golpe.

Me he visto en la pared
mi voz como una piedra pesada
mis ojos sordos como ángeles arruinados.

Soy tan joven y conozco tantos muertos
guardo su memoria debajo de las uñas
como talismanes salvajes.

Pero tú
mi chico
canción de la mañana
escuchas mis historias de fantasmas
y me besas
cocatenas las cinturas y me ahogas
te abrazas a ti mismo y me obligas a verte
arañas mis restos
este cuerpo inerte
vuelves a mirarme
inverosímil
como un niño en el zoológico
empinándose para ver la garza
solitaria en el charco.

Y tú
morgenlied
distribuyes mi pesimismo
como el peso de las bolsas del supermercado
distribuyes mi ausencia
pirograbas mi sexo.