CAMINO A CONTAMANA



Él deshuesa lentamente su mano
abre con ternura su gesto
una garza
ha posado encima de su vientre.

Él arranca despacio las arterias
pierde el miedo
un remolino de órganos
la molicie.

Él entiende ahora
el amor era otra cosa
un hilo informe
un puente.

Ella espera en la ribera del río
ha hecho un pocito con sus pies en la tierra
hilvana una red hermosa
los tejidos
los hallazgos
los sargazos.
Ha mirado por primera vez a su hijo
era un lobo
tenía colmilos y vino a desgarrarla.
Ha cruzado con él un canal en la selva.

(...)

Tiene colmillos mi hijo, ha dicho
tiene tetas
y bigote.
Nadie entiende su poesía,
nunca
nada
nadie.

Él es mi hijo, repite
me ha conducido en un botecito a la selva
me ha mostrado su jungla
y la que será mi tumba,
tiene un cienpiés rodeándola
regodeándose.

Él deshuesa tiernamente mis manos
acaricia al niño y me devuele preñada al río.