Our primordial future


Estábamos en la sala y, de repente, se fue la luz en todo el barrio. Mi sobrino pregunta porqué se apagan las luces y mis papás comentan algo sobre el servicio eléctrico. Luego, inevitablemente mientras buscamos linternas y velas, nos acordamos de lo que fuera la vida en los años 80 y 90, cuando los apagones no respondían a programaciones de empresas o fallas técnicas. Los terroristas reventaban torres eléctricas, y ponían coches-bomba en zonas urbanas, además de las calamidades de sus matanzas y secuestros sistemáticos en comunidades rurales. 
"Cuando eran chicas, sabíamos que se trataba de terroristas porque la luz parpadeaba siempre antes de irse", dice mi mamá aliviada, pero con cierto tono nostálgico de lo que fue nuestra niñez, supongo. 



Ahora el sonido es como un golpe seco que desespera a mucha gente 
que se queda sin su entretenimiento electrónico. 

Sólo las grandes confusiones sobreviven.